Aquí, haciendo "zapping", hay muchas opciones, el clásico del verano, el clásico de la Copa, la goleada de los merengues, lo que sea, igual, no me da emoción, todo es tan mediático, tan de alfombra roja, de reality, un reality promedio, de presupuesto medio, todo igual; mejor tenis, yo quiero ver rugby también, yo quiero que también ya sea la Copa Libertadores, las copas de Europa, la Europa League se va a cotizar por lo alto, todos campeones, de la élite, etc. Pero "zapeando", en le informativo, el "cantaclaro", la noticia que me da risa, me hace creer, el "informer" dice: "Mirandés da la sorpresa", sí, las imágenes, a todo color, algo que vale la pena cubrir, en "digital", "móvil", "inteligente", una idea para mi proyecto de curso a mitad de año; el equipo de su casa, de su "town", que conocen en su casa, el invitado, el que estamos conociendo hasta ahora, yo también soy de los que ni idea, es nuevo, pero está bajándose a los de primera categoría en la Copa, me da lo que yo quiero, primero la cumbre de la revancha, porque me choca todavía que el Barsa no ganó el clásico, ni pasó el Córdoba, y lo merecieron más, y el Mirandés rompió la fachada, el espejismo, a pulso, y se le dio, como en las películas, en el último minuto, vi la jugada, centro, cabezazo, con delicadeza, como pintando; y aquí estoy, leyendo los informes, sobre los "jabatos", viendo el vídeo de Pablo Infante, un lúdico, un "amateur", responsable, ganándosela, y después juega al fútbol, así, "hobby", "relax", como el picado de los domingos con los colegas. Estos días hasta ahora es que el mundo despierta, algo, abre los ojos, del sueño profundo del "show", el "reality", hasta ahora, reconociendo la mesa de noche, afuera de la ventana, que el Athletic dio una muestra de valores así se haya ido goleado, que silbaron a "José", que hacer salir en el Camp Nou al atrevido que pisó al Lío es muy peligroso, igual, todo es los clásicos, lo que digan en los vestuarios. Para mí, el Mirandés es la noticia, volver al vivero, al colegio, al fútbol del siglo XIX, jugar, salir a jugar, ante todo jugar. Mañana salen los semifinalistas todos, mañana hay otro clásico, el de la ciudad, con menos "show", pero con más "folklore", más íntimo, por ser vecinos. El Mirandés es semifinalista, es lo que cuenta, se ha bajado a los de primera, y va por el Athletic, el mundo "mundano", ordinario, n sabe a quién hacerle fuerza, alguien con un poco más de sensibilidad va a ir por los "jabatos", yo iré por mi equipo, por los leones, el equipo de mi alcoba, mi almohada, mis fantasías, va a ser el mejor ida y vuelta de Copa, el más limpio, el más "indie", solo jugar, solo atención en la camiseta, las raíces, ser niños otra vez. Debería ser la final de Copa, el partido que no hay que perderse, igual, todos van por los merengues.
miércoles 25 de enero de 2012
lunes 9 de enero de 2012
Como para ser "Devil"
Como para ser rojo, colorado, poder decir que soy del United, ayer pasé en la FA, en el campo de los vecinos, copé el estadio, fuimos locales otra vez, ganamos como siempre, y como para una premiere de Hollywood, mejor que el gol de Palermo en Copa, regresó Paul, el colorado, "Scholes 4 Ever", está entero, vigente, imponente, como en Barcelona, y fueron al estadio también Neville, Beckam, para alistarlos también y hacerlos jugar, el mejor equipo del mundo de comienzo del milenio, ya tenemos a Giggs, podemos traer también a Sheringham, Schmeichel, Ronaldo, Cantoná, Bobby Charlton, para que los ciudadanos, los buenos ciudadanos, miren, no dejen de mirar, les dé pena, esa es la diferencia, entre un grande, y otro; pobre Tévez, lo tuvo todo, alcanzó el cielo del fútbol, quiso algo mejor para él, fue a buscarlo a donde los vecinos, y ahora pide a gritos ser libre, e irse a Italia. Un grande, ser grande, se construye a pulso, con valores, categoría, tradición, en vez de con dinero, beduinos, texanos, en sus coches largos, con sus tarjetas ilimitadas, sabiendo tanto de fútbol, creyendo que todo es abrir una maleta y ya somos campeones del mundo. Ahora todos quieren ser ciudadanos, "Aguante el City", como hace un tiempo "Aguante el Chelsea", o "Aguante el Once". Ahí va un ciudadano de su ciudad, de su Manchester, por el teatro, con su corbata, su camiseta, roja como el sol también, queriendo a su equipo por lo que es, por su "bienser", camino a su oficina, a reirse de sus colegas, hablando de Rooney, Giggs, del regreso por la alfombra roja, de un rojo, un colorado, y este es un hombre de la casa, ocupará el lugar de Ferguson, no será un infiltrado, a hacer pedazos la identidad, la forma de sentir del equipo donde ganó todo, por ganar cosas para él solo. No sé cómo será ser del United, no sabré, porque le pertenezco a un club más auténtico todavía, cerca a Francia, por la Ría del Nervión, así también, inglés, tradicional, auténtico, y también me gusta el equipo de la Dársena, en la parte oriental de América, y me gusta más un centenario de Londres, blanco, "lilywhite", uno que le ganó a los ciudadanos hace muchos años, con el gol del siglo, y también me gusta un celeste, por allá en Italia, en la Campania, asentado en el Mediterráneo, y que ganó a pulso llegó antes a octavos de la Champiñons, uno del pueblo, de su pueblo, sin chequera. No soy del United, pero sí soy de los grandes.
domingo 8 de enero de 2012
Oculto viendo el "clàssic de barri"
"Xavi es un artista, es Gaudí, es Miró", "Ahora se vale con un alfiler, con la boca sin lavar, lo que sea, para que el Lío se sienta provocado y se haga expulsar", "Se demoró mucho, pero si le apura, entonces es que se apresuró mucho", "Mejor el Athletic - Barsa, porque el Athletic propuso más valores de jugar", "El Lío buscó el espacio legal", "Debut, chicharrón, frente al Barsa, por la liga", "A 5' del final yo soy de los periquitos, no voy a perder el clásico, festejo tablas, me siento campeón del mundo", "Mucho tiempo de adición, yo creo que la persona que está pasado lo peor, es uno del Espanyol", "Ese de la bufanda parece más del Madrid", "Para mí todavía el Barsa es el campeón de la liga".
sábado 10 de diciembre de 2011
¿Qué tal el clásico?
Ah sí, también, yo también me vi el partido, hace tiempo no tomo la pluma, me fue súper en el semestre, ahora sí puedo hablar, yo también tengo qué decir del clásico, del Madrid más lujoso de la era de José, frente al equipo culé más desgastado de la era del Lío. Normal, por mí sabía que ocurriría, y no fueron a mi casa, tenía botanas, frías, una lona azul, con grana, como entrando al hotel, al gran casino. Ganó el Barsa, pero el Madrid estaba invicto, ganado todos los partidos con poder, ganó sobrado el clásico de la ciudad, de Gran Vía, ah, por eso de pronto el pobre José se puso como loco, y quería una tarjeta roja, pensó "otra tarjeta, doble cartón, se fue el mejor del mundo, como en el clásico, uno menos, los vamos a pasar por encima, es cuestión de tiempo, y después vamos a la Diosa, y me van a poner en un pedestal, como cuando gané las semifinal en Barceló, y levanté la orejona, y me dieron un contrato, con muchos muchos ceros, blablabla ...". Pues, como que hoy me dio pesar, en los primeros planos a Alonso, Ramos, como diciendo "comoasí", "y nada", mucha dedicación, compromiso, como el perdedor, el perdedor del continente. Me pasó a mí también, yo también tuve las mejores intenciones, la mejor vitrina, llegué a la gran cita, con las mejores credenciales, la mejor corbata, altanero, presumido, "porque yo lo valgo", "esta noche sí"; pero sin algo de valores, algo de excelencia, algo que hay en el hogar, en el taller, la cocina, como vanidad, coquetería, baile, sin eso hay siempre uno mejor del mundo, mejor siempre, y y ese sí tiene lo que falta, como que no se le complica, y hasta con ventaja, un gol de camerino de ventaja, una vuelta de ventaja en el gran circuito, ese otro va a ser mejor, como en los 80, en el barrio San Fernando, en la caseta, el que hace menos ruido, el que no es "intenso", acude sin lanza, luce más, lo quieres más, consigue las cosas. Otra vez sobrados, "chéveres", príncipes perfumados, Xavi, Iniesta, ah pero para todos, el unico es el Lío, y si Alexis hubiera hecho el pase, y Messi hubiera corrido al espacio, pedido el balón y hecho el gol, sería "Qué grande Messi buscando el espacio, filtrándose, su visión de juego etcetcetc ...", Xavi, Andrés, bailarines de salón, mis elegidos, guiando el baile, Iniesta, figurón, artista, "Maradó". Ronaldo debería jugar en el Barsa, por lo ancho, en diagonal, el 6 y el 8 juegan para él, la amasan, la consienten, y se la sirven al Cristiano para que rompa la otra defensa, haga su baile, su "freestyle", y no se pierda más goles. Los culés otra vez a la cabeza, los mejores del mundo, sin ser intensos, y yo ya aprendí también.
viernes 12 de agosto de 2011
¿Todos somos anfitriones?
Hola, soy Juanito, estoy en 5o. de primaria, me gustan las ciencias sociales, la música de mis papás, de mis abuelitos, Marcela, el otro día cantó en TV, se puso tacones, y dijo que es hincha de mi equipo favorito, centenario, de mi ciudad, me gusta el fútbol, el raspado, el “smoothie”, después de jugar, y yo quiero hacer algo de fútbol, jugar en el equipo del colegio, escribir artículos para el periódico, tocar el redoblante, hacer artesanías, con el grupo de cultura, que van a los partidos de liga, y los del Mundial Juvenil. Pero me da pesar, porque no me dejan; ayer se burlaron porque dije que me gusta el “Bolillo”, y quiero que se quede en la Selección; o si no, me hacen caras, se molestan porque no digo groserías en los partidos, soy muy callado, o no hago “como un varón”; hace un tiempo me gané un enemigo, le caigo gordo, me hace mala cara cuando estamos juntos, porque un día dije que me gustaba “Pacho”, la generación del “Pibe”, el toque, como juega el Barsa, o Ronaldo, o Robinho. Una vez también casi me hacen llorar, me dijeron “váyase, deje así”, porque no hice el dibujo en el mural como les parecía, o porque no le dije al señor visitante de Corea que fuera a la cafetería, o al restaurante famoso, donde van todos, donde “muestran la buena imagen de Colombia”. O sea, como que para hacer algo de fútbol, hay que ser un duro, no dejarse, mirar, hacer como hacen en las novelas por la noche, todos bravos, y hacer buen Mundial, como que es urgente, hay que apurarle. Pero yo no entiendo, porque por ejemplo, cuando le hacen gol a la Selección, todos ellos que parecen duros, se achantan, se acomplejan, hasta les dan ganas de llorar, insultan, echando la culpa a todo el mundo, metiéndose con los jugadores, que no están en fútbol de mayores, y no los alientan; a mí me gustaría que me animaran cuando voy perdiendo, como cuando me pongo triste, y quiero comer algo dulce para que se me pase. Aquí también todo mundo tiene afán, de que a los visitantes no les falte nada, compren todas las artesanías, no hay quién se quite la camiseta nacional, o hable a gritos, o repita las frases que repiten en radio y televisión; pero no hay el que se preocupa por recoger la basura de la merienda y botarla a la caneca, o el que va a la fiesta, cuando van a fiestas, por una vez no beba tanta chicha, o crema de coco, y no pase la pena de transformarse, corrérsele el champú, con la botella en la mano, y que se lo lleven después entre todos a su casa. No entiendo eso de “Todos somos anfitriones”, si la gente no organiza su cuarto, o es tan urgente el “qué dirán”, y no perder. Ahorita el día del partido con Costa Rica, cuando ellos iban ganando, me asusté mucho, me sentí como en una invasión extranjera, y después cuando ganamos, estaban todos como si hubiéramos ganado una guerra, como las de las películas viejas. No entiendo cuando quieren que se vaya el “Bolillo”, y nadie hace nada por la vecina que no tiene cómo defenderse del maltrato en su casa. Bueno, igual, me da pesar, pero no me importa, porque quiero más cosas; además del fútbol en el colegio, me gusta la música vieja, ver partidos antiguos, ver la Selección de España. Yo los vi en TV, cuando los recibieron en la capital de ellos, y después volvieron a la normalidad, y están en paro, y no tienen trabajo, y todo eso que dicen en noticias. A muchos les gustan mis dibujos, mis artesanías, me dejan jugar en el otro barrio, y a veces cuando se quedan el viernes después de clase. Todos somos anfitriones, o todos somos aprovechados, o convenientes. Mañana vamos con un señor de Egipto, otro de Australia, a desayunar tamal, a hacer lo que les gusta ellos, ir a leer libros, jugar en el parque, escuchar la música de la casa. Están de acuerdo.
martes 26 de julio de 2011
Ya no hay nuevo fútbol
Al menos, en Argentina, igual, como ayer, siempre, seguiré la liga, estaré pendiente de River, inmortal, “highlander” en primera, de Boca, Racing, Vélez, Estudiantes, los choripanes, las pastas, los cucuruchos, aquello pintoresco, clásico, que tiene lugar por allá, y hace que me guste, y escriba. Bueno, es entendible, lo sé, porque yo también, en mis infraestructuras, mi folclor, yo también quiero mantener el “status quo”, que mis fotos, mi música, mi Multimedia favorita, siga en primera, no deje de darme alegrías, momentos, como un Racing en los 60, un River del Bambino, un Boca del Virrey, quiero de vez en cuando, no estar aquí, ahora, rendir tributo a los clásicos, lamentarme que las cosas ahora no son como yo quería, ser pagano, adorar becerros. Pero pues, yo también sé, que ser pagano, tiene un costo, entre más me aferre, hay que pagar más, hacer este tipo de negocios, dará beneficios, por el colador, por el embudo, dejará pérdidas, se beberá los ahorros, la digestión, hoy, mañana, algún día, se regresará otra vez a la naturaleza, a una forma de vida madura, amigable, sostenible. En Argentina hoy, mañana, algún día, se mudarán las estructuras, los intereses, la forma de sentir, se regresará al profesionalismo, como en los 30, en su forma más tierna, al sentido de barrio, como aquí, la tienda de la esquina, aquí algún día, volverá el concepto de la tienda de la esquina, retomado otra vez, al sentido de barrio, del potrero, de la confianza, de sentirse grande, poder más que los demás. Pero, por ahora, después de la pasión y muerte de River como grande, “primeran” por siempre, ya no hay la utopía, el regreso a las raíces, a perder, saber perder, hacerlo con gentileza, con madurez, dar la mano al ganador, al que se lo ganó, la sensatez, la paz, la dignidad, entre los clubes, las hinchadas, el fin de las barras, de las correrías, de los francotiradores, lo que ahora predica el Barsa, para todos, en este fútbol conveniente, interesado, donde todo vale, “lo que cuenta es sumar”, “primero el país”, la competición de un año, sin promedios, protegiendo la regularidad, la deportividad, al que se lo ganó, de ley, verticalmente. Bueno, al menos, en el formato nuevo, será un torneo de un año, y no hay promedios, no funcionan los cortos, no funciona proteger a los grandes. Igual, “la necesidad tiene cara ...”, “un año se pasa rápido”, los hombres de negocios, los hacendados, los capataces, se sentirán agraciados, “ha sido justo y necesario”, “entre gustos no hay disgustos”, y los que fueron en nombre de Vélez, Racing, Lanús, All Boys, son boleta, sáquenlos del foro romano. Por ahora, ya n hay nuevo fútbol, seguirá tan alterado, tan pasado, como aquí la cultura, la música. Hay que huir, ocultarse, las cosas que me gustan, mis juegos, m música, las disfruto, pero lo requiero, a escondidas, oculto. No sé qué tanto disfrutarán afuera, a la vista de todo mundo, pero anoche, disfruté mi música, un gran chocolate, tierno, liviano, aquí, ahora, viendo las fotos, del Monumental, el Centenario, de ganadores, también tiernamente, y con sentido de pertenencia. Vástagos del Barsa. Y dentro de un mes, es la Noche de la Nostalgia.
lunes 18 de julio de 2011
Copa loca
Viendo la Copa, en el sofá, el calabozo, la bodega, donde los espíritus habitan, los de la Copa de los 20, y no había Copa Mundo, o Copa de Europa, es oscuro, formal, medieval, juegos de mesa, juegos de guerra, ajedrez, damas, juegos auténticos de ajedrez, de estrategia, conquistar los territorios, alcanzar la cúpula, el arco del rival, todos caen, apertura eslava, argentina, oriental, “jaque mate”, cae el rey, caen los reyes, los favoritos, sobre el mosaico, el mármol, uno, dos, tres, cuatro, el rey del cafetal, del vino, no es vino tinto, un vino tinto, entre amigos, Sergio, Claudio, mira qué cambio, todavía recordando aquel 85', colorados, delgados, como en una baldosa, practicando el fútbol más noble del mundo, ganaron en Buenos Aires, Asunción, fueron a Japón, a medirse con la vitrina del fútbol del mundo, en el Tortoni, en Palermo, en un café muy bonito de la calle San Martín, van a brindar por su éxito, y su frustración, ya no ser parte de la fiesta. Si yo fuera uno de ellos, o Pasculli, Redondo, Riquelme, convidaba una ronda, por el fútbol que nos gusta. ¿Antifútbol?, Perú, Uruguay, Paraguay, no ví que hicieran tiempo, pidieran la hora, mantuvieran a raya a los rivales, a punta de mostrar las suelas de los zapatos, hachar las piernas de los artistas, haciendo lo que hizo Brasil en Sudáfrica, Brasil ha exiliado a los violentos, a los “chicos malos”, éste es como del 50, o de Telé, en fútbol no dan bonos, o intercambiarlos por puntos buenos, por dar un baile de salón, escurrir la redonda, invadir el área chica con gracia, pero si deberían restarlos, por fallar, en el punto de castigo, impulsar el balón, en tiro franco, los genios de la “folha seca”, la cola de vaca, la “paradinha”, los pillaron dormidos, en ese arte, por Ela... No pudieron, en dos horas de fútbol. Pobre Chile, lo borraron del juego, en hora y media, y faltó solo que “Chupete”, o Alexis, también fallaran una falta pénal. A mí se me hacía raro, en esta Copa, pasaron a cuartos, los mejores, los que se lo ganaron, y quedaron repartidos en forma muy pareja, sin saber a quién apostar, en la casa de apuestas, eso sí, quién apostaría porque cayeran los más favoritos, los “fijos” en la semifinal, este es el nuevo fútbol, ya no existen los “grandes”, los que ganan con la camiseta, los pergaminos, o la muselina, a mostrarlos, infundir ansiedad, como si fuera pintura de guerra, el Depor, River, se encontraron en campo abierto, vulnerables, expusetos a las fieras, y no pudieron con su terror, y se los comieron vivos, los que cayeron en cuartos, a lo menos, movieron un dedo, supieron qué hacer, se la rebuscaron, pusieron el pecho, me llama la atención cómo corren los jugadores en esta Copa, como correo Falcao, o el Lío, o Neymar, todos superhombre, cadetes, “comandos”, como también es un atrevimiento juzgarlos porque no respondieron o “jugaron con las ilusiones”. Ahora, en el nuevo fútbol, todo es desde cero, todos comienzan de cero, todos son iguales, y para ser mejor, ganar algo, hay que ser como Brasil, un caído en cuartos, hacer de un partido una poesía, un Nobel, y además ir por más, querer más, abrir la lata. Por eso también pasó Venezuela, no tiene un Markarian, como un Karpov, un hombre del pizarrón, o un Lío, un Robinho, un Villar, pero no le tomó más de dos horas, y ha sido como Marce, como el chocolate, a la hora de las onces, de su hogar, tierno, vanidoso, sin el guardarropa de Gagá, sin tecnología de punta, todo tan casero, pero tan vistoso, elegante, espontáneo, por eso América toda lo celebra. Veré la semifinal, con los no favoritos, pero los que madrugaron, los que tienen las virtudes que hacen falta.
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