Qué hacemos; sí, otra tarde más, otra vianda, otro pandebono, otro champús, espeso, dulce, una delicia para la tarde de domingo, otra gran mancha roja, bajo el mismo sol de domingo, fiesta de papel, gotas, libélulas, todo de papel, como “Aquel 19”, calzado de baile, un adorno, un cucurucho, un moreno, de canela, de chocolate, de barrio obrero, otro baile, otro triunfo, otra vuelta. El equipo de Umberto Valverde, “Radiónica”, el gran equipo rojo, “La Mechita”, no faltó a su cita, a su encuentro, destinado para los grandes, los auténticos grandes, y ahora está en el cielo de los grandes, “Cielo de tambores”, en el centro, viendo al resto, y acudirá donde ven a los grandes, donde lo esperan siempre. En Asunción, Barrio Norte, la rambla de Copacabana, la de Sarandí, todos recuerdan, quieren ver, al América, el histórico, de tradición copera, y ahora como flamante campeón. Pero no son los “Embajadores” de Colombia, y se lo ganaron hace mucho. El barrio San Fernando es la feria; es una fiesta, y una cachetada, una cargada, otra más, al ego, a la mente cerrada. Igual que en los 80, cada fiesta, cada vuelta, desde Alfonso Cañón, los “mozos” paraguayos, pasando por el “Penta”, el equipo de ensueño de “Pacho”, el de Jaime, antes de la feria siempre, al otro lado produce llanto, impotencia, envidia verde, azul, de colores fuertes, “Ellos celebrando, y aquí yo viéndolos en TV”; es un karma, todo sigue igual, hay que reconocerlo, la fiesta es allá, la gramola, la rumba buena, las mujeres lindas, por supuesto, desnudas, sí, en su caminar, en pasos altos, sus manos, sus mejillas, chicas de azúcar, futbol azucarado, positivo, de rumba por siempre.
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