¡Por competencias dignas! Bueno, me imagino, todo mundo sabe, sí, me ví la final de la Mustang, lo que yo pienso, sí, y me merezco la gracia de decir, dejarme salir; ayer, otra final, impresentable, absurda total, así pura copa veraniega, de gaseosa, estilo las copas de micro en mi barrio, me iba de colado, a ver qué hacen los adultos el fin de semana, más que ver jugar; y otra vez la misma final de siempre, todos los semestres lo mismo. Para mí, desde que hay torneos cortos, "exprés", los campeones auténticos han sido el D.I.M., Deportivo Cali de Pedro, Nacional del "Sacchi", y Cúcuta de Pinto. Auténticos, porque después de campeones crecieron como equipos, salieron enteros hasta lo último de los mismos de siempre, la comedia, improvisación, para organizar un circuito profesional; creyeron en sí mismos, lo cocinaron, lo ganaron al derecho, entendieron el mensaje de estar arriba de los otros, atendieron los compromisos tácticos de campeones adquiridos, y protegieron los valores de siempre, regularidad, identidad, dignidad, forma de sentir, y sus ahorros, su jerarquía de grandes. En su tiempo, fué un gusto ser hincha de cualquiera de ellos, decir "Mi equipo es el mejor"y percibir el aprecio limpio de los demás.
Más dignidad. En Europa, en la Euro 2008, matanza total, matadero, no hubo equipo entero, que durara el mayor tiempo. España se lo ganó, auténticamente también, porque fue el más regular de todos, el más hecho, el que practicaba el juego más hecho, fluído, y vistoso. Todos figuras, empezando por Iniesta, un comodín en su banda, con Iniesta gano todo, después Ramos, también en su banda; España también abanderó el hábito de jugar por lo ancho, abrir, bandas, etc. Todavía me gustaron más Portugal y Francia, más fluidos, vistosos, pero menos regulares que el equipo de Aragonés. Hablando también, en Francia sigue Domenech, Francia se fía de Domenech, le cree, y lo deja que siga. Yo también lo dejo.
Todavía más dignidad. América, Libertadores, final de Copa, digna. Los dos mejores de la competencia, los que en fase de grupos ganaron invictos, con más puntajes, sin esperarse hasta la última fecha.Los dos, Liga especialmente, captaron también qué es estar arriba ser mejor de todos los equipos de los países, y fueron por su Copa, a poner el pecho en la final, de hecho pareció más un picado de barrio, "A cuántos", "Al gol gana", que una final de fútbol de ahora. Así acuerdo táctico, albos, tricolores, regresaron a las raíces, recordaron que todavía es un juego, somos niños, y nos merecemos jugar, sin condicionamientos, o prejuicios de adultos. Mereció también extratiempo y tiros francos a puerta, porque en juego formal, no hubo diferencia, parejos, iguales siempre. Liga goza, y va a ir por más. Liga es un grande.