martes 31 de marzo de 2009

La pasión enseña

Bogotá, otra tarde más, fin de día, cielo marino, escampado; esta tarde, no hay trancón, montonera, todos formales, en paraguas, paño inglés, “denim”, “frescos”,no ha pasado nada, caminar un rato, un “cortado”, un chocolate: Una postal de los 80, “chocolatera”, Café de Colombia, de los 80, de la hacienda, de Cocora, suave, gentil. “Gente gentil”, un remanso, es gente, preparádose, llevando el mercado, queriendo su casa, su suelo, su gente, como su café, sin exceso, despacio, formal. La pasión es formal, simple, discreta, vamos todos, a la tienda, al Pub, hablar, normal, "rolo", ver el partido, “Come as you are”, natural, con la boca sana, sin machas, sin harina, sin camiseta. Es mi década, mi primer viernes, después del colegio, en uniforme de gala, vamos en grupo, “La Selección, bien, normal, ahí vamos, el semillero, la danza, el toque, si voy al Mundial, nos vamos de farra”, bueno, y si no, después; hoy, ahora, quiero ver el equipo, ver los morenos, la pecosa, el corozo, chiquita, el baile, “Aquí y ahora”; postal de la pasión, verdadera pasión, agua, corriente, se siente, es discreta, es sana, riquísima, yo quiero la Selección, por lo que es, como es, su gente, están arriba de todos, están los elegidos, son los que pueden más, estás más cerca que los demás, ídolos, gane o pierda. Bueno, una postal, pasada, antigua, manchada, nadie ve, hacia donde está, hacia el horizonte; todos, en su locura, su enfermedad, su “pasión”, su mundo, corporativo, contaminador, atrevido, vulgar. Hoy es otra tarde más, pero sin buen gusto, café, chocolate, onces, el verde de antes, lo sano de antes. Por eso quiero la Selección de antes, el Pub, el encuentro, la pasión de antes.