Menos mal me fui a ver cine, el sábado, aunque no fue el día del plan, pero mejor que ver fútbol, y el de La Liga. Aquí, recordando, mi primer clásico, hace 5 años y algunos meses, Madrid 3, Athletic 0, el partido de vuelta, el triunfo de los leones, sobresaliente Del Horno; un año después, clásico de ensueño, el partido para todos, “L'Opera del Calcio”, los galácticos de Luxemburgo, en el banquillo, la guardería de “Txingurri”, Yeste, Joseba, Ezquerro, inolvidable; bueno, este, dejemos así, tiempos de ayer, un clásico, cargado, de nobleza, “Chateau”, dulzura, los equipos históricos, imponderables, flor del fútbol; de verdad, prefiero los clásicos por siempre, los modelos antíguos, restaurables, en ver de ir a la gallera, a la selva; la única que se me ocurre, es que en medio del piquete, ganó, mostró más casta, algo de hombría, entre tanta desfachatez, el que era; ganó por goleada, 2 a 5, el de más jerarquía, el que tiene más dientes, y protege su grandeza. Otra vez será. Cuándo, no sé.
Yo también con Riquelme, “4 ever”, firme, tiene toda la razón, el más sensible, aunque sea así, con el más, “grosso”, el que sabe más, siente más. Esta semana, en la novela de la semana, pues, la de Argentina, la de la Selección, leí, estuve pendiente, hablé en mi casa, no tengo dónde más en este momento, y después, me afirmo, Román tiene la razón, me quedo a su lado, yo también lo banco, lo honro, como hizo esta tarde La Bombonera. No el “chiringuito”, cerca a la Luis Angel, donde se sacan copias; o el terrible, “inmamable”, restaurante de Usaquén, Cualquiera va. A La Bombonera, la única, no cualquiera, los que han visto a los mejores del mundo, visto dar muchas vueltas. Román también me sirve, yo también soy del pueblo, Román tiene un banda. No hay que ser la imágen de la marca de ropa, o de línea de belleza, para vender, copar los medios, ganarse a la gente. Hoy no hizo gol, pero hizo un juego de ensueño, bello, dulce, una canción favorita, un San Remo, un Eurovisión. Yo quiero repetir.
Más snacks, Lanús, imparable, liviano, perfecto. El Concorde, confortable también, vistoso, y también con las piezas de reserva. Muy bien Menéndez. Aquí, el Once Caldas, de Javier, yo digo, hoy yo me subo al bus, al que no quería, el de “recuperó la memoria”; Javier Alvarez, puede tener un propósito adicional, hacer que el Once retome el camino, las maneras, de club grande, que se repita el milagro, de hace una década, ser otra vez, referencia, de maneras, vistosidad, excelencia, y hoy fué así, mereció más, por eso me subo en el bus. No ví más partidos, no ví Manchester – Liverpool, vi Vélez - River, esperado desde hace mucho, al fondo el Tren de la Sabana. Un domingo, muy pronto, dejaré el vicio del domingo, para ir en tren a Nemocón, “La Fiesta del Tren”, los dibujos, los barrios de Bogotá, mis canciones favoritas, como ver al Once, a Lanús, a Riquielme, rico, trozos largos, se funden en la boca.
Bailemos otra vez
-
Vamos otra vez. Vamos al salón, el mosaico, el solar. Dejarnos ir, podemos
celebrar, tocarnos, pasear juntos en altamar. Como en la academia, el
“Dojo”, cu...
Hace 1 día

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada