miércoles 28 de enero de 2009
Un picadito y ya
Yo digo, pueden los demás, los “grandes”. ¿Sí? “El más grande”, el más ganador, “perdió el picadito”, y hoy se volvió una casa de locos, está lleno de plagas, sapos verdes, “no me voy a aguantar estar de útlimo”, refuerzos, necesitamos refuerzos, provisiones, abastecernos, no podemos ir así al campo, al campo de batalla. Ahora, pues, nos vamos de “shopping”, a la bodega, pero tambén muy estilo Guayaquil, o Abastos, al contado, cotizando en la compraventa, salen unos proveedores todos raros; no hay tarjeta, o bonos, o una caja menor; un caos total, un estrés, una parodia, y lo unico que pasó fue que “perdió el pícadito”.
No entiendo. Menos. Qué es ser grande; qué es tener un museo de todos los laureles del mundo, todos los socios del mundo, ganar todo, como ir a la mesa, tener el mejor “pot” siempre, captar mucha gente, darles una felicidad en sus mundos cuadriculados. Pues, porque ahora ganar es que, si ma hace falta materia prima, vamos y la cotizamos, si no tengo qué ponerme, voy al “Outlet”, endeudrame, cotizar sin hacer un presupesto al menos, meter intrusos en las asambleas extraordinarias; o también, hacer lo que el cliente diga, el “stakeholder”, porque es el que “pone”, “le duele”, apurarle, estresarse, todo eso. Si ser grande es todo eso, uy no, mejor me devuelvo a la tierrita, me voy al potrero, a jugar con mi pandilla, a jugar mi picado, el picado, el que se le olvidó, al poder ejecutivo, al mismo que se pone el overol. Mi ídolo, mis ídolos, por lo que son, se metieron en la grande, a la hoguera, a salvarse como puedan. Bueno, creo que ya no estoy tan confundido.
lunes 12 de enero de 2009
Liberarse
“Tome”, “Otra”, después, yo recibo, qué pereza, frontal, rápido, duro, arriba, no, otra cosa, hacer un círculo desde la banda, “A quién se la paso”, hacer la de Giovanny, o de la Ronaldo, la de Robinho, esta gente son unos pintores, yo quiero hacer las mismas, ya sé enganchar con el balón pegado, ya sé también hacer la del “Príncipe”, o la de Zidane. “Qué va”, “Se hizo expulsar”, “Manchó el juego”. Pues, yo estoy de acuerdo, lo acompaño, yo haría lo mismo, y pues, al final, ganó el balón de oro, es ídolo “vitalicio”, y sigue siendo invitado a eventos, amistosos, y lo quieren mucho. El mundo, no todo, al final, como Mario Puzo, no hay lugar, en el mundo, la sociedad, todo, las reglas, son para acompañar, a los mismos de siempre, los que tienen poder, o no se salen, yendo para donde va la gente. Es mucho, para gente, con sensibilidad, cualidades, sin poder participar. Por eso también, me metí a tener el pelo largo, a no hacer lo mismo, pareciendo medio loco, y que el mundo deje así. El mundo, sabe, posee la última palabra, claro que sí, pues, mira ese italiano, celebrando, una copa, de arena, vacía, nadando en un vacío, sin poder halagarlo, o pintarlo. O mira también ese pobre fanático, no gané, perdí, perdedor perpetuo, sin cualidades, o sin un poco de estimación a sí mismo, viendo la forma, de no ser perdedor, pasarse a ganador, como sea, hasta saltándose sus propias reglas. Todavía tiene la última palabra, y ahí no sale de la espiral, haciendo más daño. Mejor salirse, no participar, ser independiente, como en la Antigua Grecia, el teatro, hacer un gran papel, propio, a gusto propio, imponerlo. Mejor la “maricadita”, el toque con delicadeza, el baile.
