jueves 30 de abril de 2009

O sea, ser honesto, sí paga

Guus Hiddink, bueno, el hombre, el futbolista, el entrenador, ídolo de Eidhoven, Corea, Australia, premiado total. Pero pues, para comenzar, no me simpatiza, no como persona, sino como gente que entrena, diseña, entrega equipos de fútbol. Ver un equipo de Guus, verlo jugar, es para mí, "una mamera", una frustración, es lo mismo de siempre. Yo quiero "flatness", mi Concorde, movimiento, por las bandas, "todo en ataque", tránsito de balón, diagonal, figuras, expresión, arte clásico, alternativo, pero yo viendo un equipo de Guus, no lo voy a tener, y no lo voy a comprar, no voy a aceptar, que es "efectivo", "ganador", "fútbol espectáculo"; no, nada qué ver.

Bueno, tampoco así, yo nada qué ver con ese señor; pero, siendo así, se salva, está en mi lista, por supuesto, porque, si bien, no tengo mi entretenimiento, me puedo sentar, y voy a tener "milestones", elementos, postivos, sanos, "diferentes". Tendré, en sus "máquinas", "descomplicación", prolijdad, madurez, higiene, mucha higiene. No veré en un equipo de Guus, jugadores, entrando con el codo, la suela de los zapatos, haciendo tiempo, provocando a os adversarios, o poniendo problema por todo al juez central; pues, de hecho, en este fútbol demente, de plaza de mercado, no me imagino un jugador de un equipo de él, con groserías, como en una plaza, o en la calle, con la boca sin lavar. Voy a verlos siempre, responsables, atendiendo todo, desde la presentación lustrar sus zapatos, hacer su parte, atender su rol, su mesa de trabajo. Eso es higiene, una primera buena impresión; y lo hace Guus, los trasmite, y se ve siempre.

Aquí también, a unos pasos de mi oficina, en el merendero italiano, puedo sentirlo, hablando con los italianos, hasta me da pena, ser muy cordial, muy bueno, demasiado, hasta ganar cierta confianza, pero pues, lo hace el ser discreto, uno mismo, respetar, el espacio, las personas, escuchar, todo eso, con atención, con honestidad; y cuando me pasa, me acuerdo de Guus, asi por el estilo, y digo, so es lo que da, hacer un trabajo así, sano, cuidadoso, homesto por siempre, y eso es lo que lo hace que le vaya bien, y si alguien quiere saber en este caso qué es el éxito, ahí esta; ser así, es lo que lo cotiza, lo que lo hace merecedor de honores, que reciba las mejores menciones de honor, lo conviden cerveza en Corea por siempre, una casa de campo, un tiquete de avión. Yo digo también, a Guus, yo lo elijo de gerente, lo voto para alcalde, o presidente, me fío siempre y no me voy a equivocar, y va a responder lo mejor. "Yo quiero ganar siempre", mejor que eso, una forma, unas maneras, todo impecable, honesto, y más honesto. Así sí.

martes 28 de abril de 2009

Diario de paseo

Hola, bueno, pues, aquí voy a ensayar algo nuevo, diario, en tiempo real, como dicen, "en la jugada", y así también puedo comentar como si participara en los foros. Un paseo por Internet, los espacios, y eventos del juego en todo el mundo. A ver qué tal.

Paranoia, deberes, implicación de ser un grande. Prohibido perder, o tener un desliz; pasó algo parecido hace unos meses antes del clásico, la historia del cabaret, al rojo vivo, y después, el domingo en Núñez, ganó el clásico, y al final, no pasó nada.

Un padre, un "master", "cum laude", laureado, todos los honores, y también, lo convido a comer al nuevo merendero, a unos pasos de mi oficina, pan, vino, aceite de oliva. Incomparable total, todos los honores. Un grande.

Una máquina, mejor puntaje, primero con autoridad, superándose, en sus históricos, y calificado favorito para ganar la Copa. Gremio enseña, muestra maneras, jerarquía. La semana pasada ví el partido frente a la U, quedé encantado con el gol de "Maxi" López, y esta noche con los de Souza, tres dedos ahí, seda. La U por su parte, hizo los deberes, y se ganó el pase. Para ganar en el mundo, hay que caminar, crecer, madurar, tener jerarquía. América, DIM, y River, pagaron sus equivocaciones, deslices, y jugado hasta lo último, mostrando cada uno su hoja de vida, su experiencia, su identidad, como son, y lo reconoce en toda América. Quedaron afuera, pero el continente los quiere, y los espera siempre. Copa, equipos grandes.

domingo 12 de abril de 2009

Después de ver salir a Central

Sí, ahora, en un momento, voy, subo, acudo, atiendo, después de ver salir a Central. El partido de aquí, el otro canal, hablar con mi “senpai”, por Internet, encontrarnos, listo, pero primero miro el Gigante, la parroquia de Rosario Central, cuando el equipo sale. Todo se olvida, queda pendiente, se deja, no estoy, yo me quedo a ver la fiesta, Yo no soy el “Negro”, o Fito, yo tengo tras fijaciones, escogencias diferentes, escogiendo un equipo para mí, nada qué ver con la “Acadé”, o ser canalla; pero también, quién no quiere ir a la fiesta, “Concierto en la calle”, recibir al equipo, palpitar, sentir que algo va a pasar, inolvidable, una oleada, un “Campari”, una función inolvidable. Central sale, y es la final del mundo, la 5a. Avenida, todo converge, se siente así; la competencia, el monopolio ir por los puntos, por la plata, todo se olvida, no hay almanaque, o reloj de pared, es un ahora, un momento, presente, por siempre, el cielo canta, el mundo se cubre de papel, banderas, mi amor está aquí, presente también, estoy donde yo quería, tengo todo para mí. En este tiempo, este “occidentalismo”, voracidad, primitiva, atrevida, que no respeta personas, familias, hasta clubes completos, en Arroyito, aún queda, algo,de los paseos, con la familia, las historias de los abuelos, tener presente algo, quererlo, por como es, aunque le falte algo, o todo, aunque al final no ocurra el gran final, feliz; como este domingo, haber perdido de local, absurdamente, sin una pizca de elegancia, o mérito, por parte del enemigo. Rosario es romanticismo, encanto, “cocktail”, yo también me siento ganador, dejándome llevar, merece los tres puntos, es valiente, noble, honesto. Que los demás sigan aferrándose, creyendo lo mismo de siempre; me gusta más la fiesta.

domingo 5 de abril de 2009

Picadito

Junior - Santa Fé. El partido. Clásico, encuentro de punteros, por la punta. Pues, ojalá hubiera sido así; los dos arriba, el partido que todo mundo quiere ver, de más demanda, auténtico, encuentro con los clásicos también, fútbol clásico, “gourmet”, buena mesa ahí. Clásicos también en el campo; Dumar, Acuña, Giovanny, este, figurón, no anotó, pero, llena el mundo de fútbol, de juego, por siempre; no se termina; baile, geografía, delicadeza, un orden nuevo, Giovanny, “marvelous”. No fue de Santa Fé, este sábado no fue; lo mereció también, sin ir a chocar, a exigirse, o a saltarse el aire, la brisa del Caribe. Ordenado siempre, fino, mirando hacia el frente, todos desde Julio, no importa el chicharrón del final, que costó el pénal, y el gol del Junior. Por mí, que no termine, que dure unos minutos más, o se juegue al día siguiente, un tiempo más.

Picaditas. Tapas. Bocados de la semana. Los pases de Giovanny, el paso de baile de Riquelme, en el 2o. Tiempo, este domingo en La Bombonera, ver jugar a “Maxi” Morales, de Vélez Sarsfield, pues, de hecho, anotó el gol para ganar el partido este sábado, ver jugar a River, Lanús, la selección de España por eliminatorias, ganen o pierdan, no importa, es un plus, una satisfacción adicional, fuera de los puntos de siempre.

“Si no se sufre, no sirve”. La frase del sábado en Argentina, la frase, general, en todo mundo, ahora, universal. Dicen, Maradona, Racing Club, Athletic, los equipos de La Plata, todos, aguerridos, calientes, urgidos. Yo, el martes me voy al Monkey, a ver River – Nacional, a ver clásicos del fútbol de Brasil, y el 18, al Sexteto Mayor, y a mi amiga, de grado, con todos los detalles, de seda, y leather. “Si no se goza, no sirve”, yo digo así, yo deposito mi tiempo, mis fondos así, fondos, para entretenimiento, dejar un sabor dulce, un “Fox”, una cosa para comentar al día siguiente, desear que se repita, un gran juego, sin urgencias, con dulzura, “ole”, aplausos, que se vea después en los programas de fútbol del pasado, que llene de posters, cuadros, la parrillada, el restaurante de la zona G. Ya tengo una idea, como siempre, hace falta el dinero, el oro. Igual, gozo más.