Guus Hiddink, bueno, el hombre, el futbolista, el entrenador, ídolo de Eidhoven, Corea, Australia, premiado total. Pero pues, para comenzar, no me simpatiza, no como persona, sino como gente que entrena, diseña, entrega equipos de fútbol. Ver un equipo de Guus, verlo jugar, es para mí, "una mamera", una frustración, es lo mismo de siempre. Yo quiero "flatness", mi Concorde, movimiento, por las bandas, "todo en ataque", tránsito de balón, diagonal, figuras, expresión, arte clásico, alternativo, pero yo viendo un equipo de Guus, no lo voy a tener, y no lo voy a comprar, no voy a aceptar, que es "efectivo", "ganador", "fútbol espectáculo"; no, nada qué ver.
Bueno, tampoco así, yo nada qué ver con ese señor; pero, siendo así, se salva, está en mi lista, por supuesto, porque, si bien, no tengo mi entretenimiento, me puedo sentar, y voy a tener "milestones", elementos, postivos, sanos, "diferentes". Tendré, en sus "máquinas", "descomplicación", prolijdad, madurez, higiene, mucha higiene. No veré en un equipo de Guus, jugadores, entrando con el codo, la suela de los zapatos, haciendo tiempo, provocando a os adversarios, o poniendo problema por todo al juez central; pues, de hecho, en este fútbol demente, de plaza de mercado, no me imagino un jugador de un equipo de él, con groserías, como en una plaza, o en la calle, con la boca sin lavar. Voy a verlos siempre, responsables, atendiendo todo, desde la presentación lustrar sus zapatos, hacer su parte, atender su rol, su mesa de trabajo. Eso es higiene, una primera buena impresión; y lo hace Guus, los trasmite, y se ve siempre.
Aquí también, a unos pasos de mi oficina, en el merendero italiano, puedo sentirlo, hablando con los italianos, hasta me da pena, ser muy cordial, muy bueno, demasiado, hasta ganar cierta confianza, pero pues, lo hace el ser discreto, uno mismo, respetar, el espacio, las personas, escuchar, todo eso, con atención, con honestidad; y cuando me pasa, me acuerdo de Guus, asi por el estilo, y digo, so es lo que da, hacer un trabajo así, sano, cuidadoso, homesto por siempre, y eso es lo que lo hace que le vaya bien, y si alguien quiere saber en este caso qué es el éxito, ahí esta; ser así, es lo que lo cotiza, lo que lo hace merecedor de honores, que reciba las mejores menciones de honor, lo conviden cerveza en Corea por siempre, una casa de campo, un tiquete de avión. Yo digo también, a Guus, yo lo elijo de gerente, lo voto para alcalde, o presidente, me fío siempre y no me voy a equivocar, y va a responder lo mejor. "Yo quiero ganar siempre", mejor que eso, una forma, unas maneras, todo impecable, honesto, y más honesto. Así sí.
Bailemos otra vez
-
Vamos otra vez. Vamos al salón, el mosaico, el solar. Dejarnos ir, podemos
celebrar, tocarnos, pasear juntos en altamar. Como en la academia, el
“Dojo”, cu...
Hace 1 día
