viernes 15 de abril de 2011

¿Jugamos hoy?

¿Jugamos hoy, mañana, este mes? ¿Qué hacemos este mes? ¿A qué nos dedicamos ese mes? Ya terminó el ciclo de conferencias de lengua materna, de ciencias sociales; mañana no hay que madrugar, iré a la casa de Juanito, de Nicolito, a llamarlos para jugar, o iré a White Hart Lane, Anfield, La Catedral en la era de Zarra, a ver fútbol sentado, aplaudir, estarme a gusto. No, mejor iré al anticuario, a coger los libros, sobre el Hamburgo de los 80, el Caldas del 86', el River del Bambino, el Informe Taylor, -el “Guerra y Paz”, el tratado de Kofi Annan del fútbol, el arte de hacer la paz-, a leer cómo hacer un Athletic de Bilbao digno, ejemplar, a devorar los libros, sin cuándo saciarme, en calma, sobre mi “zafu”, retirado de la tierra mundana, mientras, todos recluídos, viendo sus partidos de ensueño, sus derbies Madrid – Barsa, esperándolos con locura, devorando la despensa. Yo no tengo necesidad, o afán, o compromisos pendientes, más que con mi estudio, mis locuras. Nada qué ver con las necesidades en Valdebebas, o Chamartín, o del pobre merengue de mundo con su bufanda. Ahora sí, ahora o nunca, después de ver al Barsa, dando una vuelta siempre, en Les Corts, Roma, Dubai, verlo por “Tube”, sentado, sin poder alcanzarlos, ahora sí hay revancha, un mes de revancha, el sueño del niño merengue, “sí se puede”, hay que hacer lo necesario, hay que guardar silencio, compostura, el primero que la guarda, es José, el travieso José, con su franqueza, su atrevimiento, y la última vez, tuvo que comer en silencio, debajo de la silla. “El 5 a 0 no se olvida jamás”, este es el sueño del mundo, de todo el mundo, que ahora de pronto, es del Madrid, ahora diciendo “El equipo de José”, “No más Barsa”, “No más Messi”, el mundo material, el mundo hincha de transistor, poniendo en manos de su “Real”, por fin ser el rey de la colina, sentirse más, ser adorado. Yo tengo locuras más importantes, formas de sentirme grande, importante, más importantes. A ver cómo hacer un blog más surrealista, modernista, “sweet”, “punk”, “dadá”, todo así, para el lunes, el viernes, el fin de semana; me gustó como quedó la nueva fachada; a ver los equipos más castizos, Lobo vs. Millo, el clásico de Parque Avellaneda, Peñarol, Nacional, Porto, Tottenham, los que no juegan el derby de la Liga, no hacen parte de esta negrura. Bueno, igual, veré los partidos, y quiero que gane el Barsa. Y en Avellaneda, quiero que gane la Acadé. Este mes los colores más bonitos, los de temporada, son celeste y grana.