domingo 12 de junio de 2011

Ahora sí, la final, Nacional – Equidad

Ahora sí también, puedo sentarme, a ver una definición de Liga, después de ver definición por la permanencia, por las Copas, una definición de poder a poder, por la colina, por la chica, los que están más arriba de todos, quién va a quedar más arriba, contemplado por el mundo, mundano, plebeyo. Y ahora sí, una definición, de igual a igual, para mí, de alguna forma, a enmendar, la equivocación, el absurdo de diciembre de 2007, cuando se encontraron los mismos equipos, y todavía no se sabe quién ganó la Liga, quién ha sido campeón, de qué, o de quién. Esa vez, para mí también, sin peros, o discusión, ganó el verde, en la liga de los jugadores de más élite, de más costo en el mercado, de la vitrina más colorida, en el mes de navidad, de luces, apariencias. Y ganó también, en la liga de la bolsa de valores, de la empresa privada, de la fábrica de bebidas, de tabacos, a quién es el mejor postor, o tiene más amigos en el círculo privado, en la mesa después del aperitivo. Mas, en el potrero, con la redonda bajo el brazo, o bajo los tacos, ganó el más “sardino”, el más parroquial, en su primera final, en el marco del objetivo de quedarse en primera. Todavía, recuerdo, después del baile, del Fox, cuando ganó la niña, “la muchacha que tiene el vestido rojo...”, la que nunca había ganado nada, Equidad con Cochas, Motta, la banda de Alexis, dio un baile en Medellín, un fútbol de postín, una impresión auténtica de campeón, con traje de campeón, aunque no haya ganado, hizo la tarea, no manchó la pelota, compitió con dignidad, lo que dejó de hacer el que quedó campeón. Hoy, se encuentran otra vez sin sinvergüenzas, o infiltrados, con gente de liga, de éxitos. “Sacchi”, con Alexis, sus cadetes, Pabón, Leudo, Macnelly, Araújo, “Rente”, Cosme, los que son, los que corresponden, iguales, desde cero, en la liga del potrero, de lo auténtico. Me hizo sentir bien, creer otra vez, en esta liga se quedaron muy buenos equipos, los que clasificaron a los “play offs”, se lo ganaron también, bien ganado, me gustó verlos, dar una buena definición de liga también, los puedo enumerar todos, Millonarios, Once, Tolima, Envigado, el “Depor”, Cúcuta. El fútbol volvió. Esta final no será desigual, será sin preferencias, intereses, con atención a los “milestones”, de pizarrón, cotización en la bolsa, por experiencia, kilometraje, cualquiera de los dos, se lo va a ganar muy bien, será un auténtico campeón. Para que esté también un clásico, un ídolo, un fetiche. Ahora pensé en Fran Yeste, quedaría al a medida también, para jugar con Nacional, o Equidad, porque es un grande, y no tiene tiempo que perder entre chicos, gente de equipo chico. Yeste se va de la comarca de Las Mil y Una Noches, a que lo tome un grande, tiene todo en común con los grandes, con esta final, acerca de entender de códigos, ser leal, tener valores, no manchar la pelota. Veré una final verde y blanco, y Yeste vestirá rojo y blanco. La pelota volvió también.